De nuevo está pasando, se ha partido la cuerda floja sobre la que caminabas hacia ella, y has caído.
De nuevo has hecho caso omiso de mis advertencias, cuando te decía que si consiguieras pasar ella te empujaría de nuevo al precipicio.
Y aquí estás, aquí estamos.
De nuevo te has estrellado contra el suelo, de nuevo todos los huesos rotos y el alma quebrada.
Otra vez has levantado entre nosotros el muro etéreo de tu orgullo que me impide ir a curarte las heridas.
Nos estás matando. Me va a consumir la impotencia.
Sabes que no puedes sobrevivir sin mí, ¿por qué te empeñas en alejarme?
Morirás. Morirás en vida el día que me resigne y acepte la distancia que impones entre ambos. Ya no volveré y se curarán los huesos, pero el alma... No la cura el tiempo, y nos dolerá a los dos no tener al otro.
No me alejes de ti, sabes que no quiero irme.
Tal vez tenga demasiadas ganas de qudarme.
Musica
lunes, 29 de junio de 2015
Repetición.
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