Hoy he encontrado la mejor sensación del mundo. Es algo tan simple, tan cotidiano, que me hace sentir mejor que ninguna otra cosa. No sabéis de qué hablo si nunca habéis estado en un lugar que aborrecéis y de repente algo ha cambiado, como si alguien hubiera pulsado el botón de la felicidad, y todo ha sido perfecto. Odio la playa de día, en verano. El ruido, la gente, el calor agibiante... No me gusta. Pero me puse los cascos y la primera canción que sonó me hizo olvidarme de que estaba en un sitio que odio. No sé. De repente era el momento perfecto en el lugar oportuno. Lo que hace una canción, ¿eh? Así que hice lo que cualquier persona. Subir el volumen todo lo que pude. Y entonces todo a mi alrededor se apagó. Todo el mundo estaba haciendo cosas, nadando, riendo, tomando el sol, paseando o durmiendo la siesta. Y mientras yo estaba muy lejos de allí, flotando en algún lugar muy alto mecida por la voz de Bob Dylan. Es algo increíble. Me hizo feliz, pero me entristece saber que no se repetirá. Aunque ponga la misma canción en el mismo lugar. Y eso me hace preguntarme, ¿Cuándo volveré a sentir algo así? ¿Dónde será? ¿Qué canción? ¿Quién pondrá voz a ese momento? ¿Estaré sola? ¿Quién me acompañará? Espero que no sea pronto. Quiero decir, tengo ganas de sentirme así. Pero los sentimientos son como los amores; si los usas mucho, se desgastan, pierden su significado, y nunca se vuelve a experimentar la misma sensación. Y supongo que sería algo muy triste, porque realmente me sentí como llamando a la puerta del cielo.
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