Nada.
Ya no hay nada.
Ni siquiera sé
por qué te fuiste
solo sé que ya no estás.
Tal vez pensé
que no podía pasarnos;
no,
no a nosotros.
Pero aún así
pasó
y ahora estamos tan separados
como esas estrellas
que queríamos ser;
eternos,
sin darnos cuenta de que
las estrellas que más brillan
son las que antes se consumen.
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